lunes, 2 de junio de 2008

Paisaje Cubano con Lluvia

Leo Brouwer (La Habana, 1939)










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Leo Brouwer y la composición modular

Paisaje cubano con lluvia, 1984
Leo Brouwer (1939), compositor y guitarrista cubano, es uno de los compositores más significativos de la música latinoamericana del siglo pasado. En su obra convergen las corrientes de vanguardia más diversas aunadas a un carácter eminentemente latinoamericano dando como resultado una música única.
Una de sus aproximaciones más importantes a la composición musical es aquella que denominó como composición ‘modular’. Utilizando todo tipo de formas, ya sea el esquema de un árbol, el de una hoja, figuras geométricas, desarrolla formas musicales. Toda forma tiene en las composiciones de Brouwer una aplicación en pequeña escala, es decir al interior de la obra, y a gran escala, en la totalidad de la forma. Las pequeñas formas al interior de la obra forman módulos o células que en conjunto son para la obra lo que los ladrillos a una construcción. Como ejemplo muestro el estudio XX para guitarra. Aquí en la segunda sección –letra A- vemos seis recuadros. Cada uno de ellos es un módulo o célula que se repite varias veces. el número de repeticiones por módulos es desición del intérprete aunque para las células 4, 5 y 6 Brouwer sugiere 2, 3 y 5 repeticiones respectivamente. Cada célula retoma el material de su precesora y agrega material nuevo de manera que todo módulo se construye a partir de los materiales que le preceden. Así el primer módulo presenta re-mi dos veces, el segundo módulo re-mi-sol, el tercero re-mi-sol-si, el cuarto re-mi-sol-si la-sol-mi-re, de manera que la aumentación de material es gradual y ascendente. Intuimos un motivo geométrico como principio de composición y dada la repetición o regreso al material 1 como centro podemos pensar en una espiral, el diámetro es más corto hacia el centro que hacia los extremos.

El ejemplo que muestro es formalmente muy interesante, como lo son la mayoría de las vanguardias del XX, sin embargo, aunque sonoramente también posee un gran atractivo, en su totalidad musical resulta un poco superficial y carente de profundidad y expresión. Hay un marcado interés por la forma y un desinterés por el fondo de la obra. No juzguemos mal pues esta composición es un estudio, destinado a ejercitar la técnica del intérprete.
Lo que distingue a Brouwer de entre muchos compositores de vanguardia es el hecho de aplicar este tipo de procedimientos de composición a obras de naturaleza figurativa. Brouwer no siente ningún prejuicio ante la música descriptiva, dando resultados memorables. Como ejemplo de esto les propongo escuchar el Paisaje Cubano con Lluvia de 1984 para cuatro guitarras. En esta obra encontramos el mismo proceso ‘modular’ de composición convertido en un trabajo de abierta descripción. Brouwer representa una lluvia antillana y tropical típica del clima cubano describiendo sus fases desde el primer goteo hasta la tormenta pasando por el diluvio. Espero que les guste. Escuchar con atención.


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jueves, 29 de mayo de 2008

A negrito de cucurumbé - Gaspar Fernandes

He aquí un ejemplo de la música que se escuchó en la catedral de Puebla y Oaxaca en el s.XII. Escuchar con atención.

Texto:

Negrito de cucurumbé

biscaino lo sá mia fe

qui vai a buscan a mé

y si cansarte?

ma sí qui cánsame,

que preso hártame

de si pan qui dme

qui tras pañoli

de Santo Tomé.

gurumbé

Si día piensas

si día bebes

mientes sangre de Dios es

que por eso tanto puedes

que vuelves hombre al revés

cuando comas como debes.

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miércoles, 28 de mayo de 2008

La música virreinal en la conquista espiritual del México prehispánico

Al consumarse la conquista militar del México prehispánico por Hernán Cortés en el año de 1521, comenzó la conquista cultural y espiritual. La música jugó un papel fundamental como medio de transmisión de la liturgia cristiana hacia los pueblos indígenas. Desde las grandes catedrales –Metropolitana, Puebla de los Ángeles, Oaxaca- el maestro de capilla, figura central del quehacer musical, ejecutaba y enseñaba música de la más alta calidad al servicio de la iglesia.
Conscientes de la importancia de la música dentro del ritual religioso, las autoridades eclesiásticas procuraron tener en los mayores centros religiosos del nuevo mundo a los mejores músicos. Mediante exigentes procesos de selección, el puesto de maestro de capilla era otorgado a aquel que mostrara un pleno dominio teórico y práctico de la música. Era requisito también un sólido conocimiento de la liturgia y una agilidad especial para la puesta en música de estos textos. Así, pues, la música, al estar al servicio de la iglesia, tenía que ser de la mejor calidad y estar a la par –si no es que mejor- de sus equivalentes europeos.
El cancionero musical de Gaspar Fernandes (c.1565-1629) es el mejor ejemplo para ilustrar la manera en que la música funcionó como medio de atraer a los nuevos conversos al ceremonial litúrgico. Contiene piezas con la peculiaridad de que están escritas en estilos que acusan influencia de los diversos grupos étnicos que conformaban la clase sometida en la nueva España. Con la intención de atraer a los indígenas y a los negros a misa, recogen expresiones y modismos típicos de estos grupos étnicos en villancicos y negritos. Estos cantábanse en las diversas fiestas litúrgicas invitando al ritual que, con la inclusión de esta música, resultaba más atractivo y envolvente
Otro caso digno de notar son los Maitines para la Virgen de Guadalupe (1774) del compositor Ignacio de Jerusalem y Stella (1707-1769). Una vez lograda la fusión del culto a la diosa Tonatzin junto al culto de la virgen de Guadalupe, el proceso de asimilación quedó apuntalado por las fastuosas celebraciones litúrgicas de las cuales esta composición sirve de evidencia. Esta pieza de características operísticas debió haber hecho un gran impacto entre el público de aquella época.
La conquista espiritual se llevó a cabo de diversas formas, muchas de ellas sangrientas e inhumanas, asunto que tiene para el mexicano contemporáneo un significado absolutamente negativo. Sin embargo el carácter de la música virreinal y las instituciones musicales virreinales obligan a matizar la opinión negativa. La obra de los diversos compositores atestigua que México estuvo, en aquella época, a la vanguardia del arte musical. Se ofreció en instituciones como el colegio San Miguel de Belem educación musical del más alto nivel. Incluso superando el nivel que las instituciones culturales gubernamentales actualmente ofrecen al país. Es una lástima ver lo que hemos perdido pero es esperanzador el trabajo que comienza a realizar la musicología mexicana para tomar conciencia de lo que se había logrado.
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