Dios te libre de vivir epocas interesantes
-Proverbio árabe-
La gente común cree que el ser inventor es cosa sencilla. Como miembro del gremio debo decir que no lo es. Un inventor debe estar pendiente tanto de las necesidades del mundo en el que vive como de los avances de la tecnología. Debe tener una visión creativa y la imaginación despierta en cada momento de su vida. Debe pretender mejorar cualquiera de las desventajas o defectos que se presenten en cualquier actividad.
Aun que los inventores no pretendemos hacer ningún tipo de negocio con nuestras ideas, debo confesar que muchas veces las recompensas por nuestro trabajo pueden ser generosas. Es por ello que también es tarea de un inventor el apresurarse a ser el primero en patentar un invento.
Acabo de enterarme que Amazon lanzó comercialmente a finales de año pasado uno de mis inventos (y como suele sucederme también de alguien mas) y aun que yo había pensado llamarle li-pod o i-book, mi competencia decidió llamarlo Kindle. Veamos como lo define la Wikipedia:
Kindle es un e-book, o dispositivo portátil que permite almacenar y leer libros digitalizados. Creado por la tienda virtual Amazon, fue lanzado comercialmente a fines del 2007.
Kindle cuenta con una pantalla electrónica de alta definición y es completamente inalámbrico. Los títulos de los libros se compran en forma electrónica desde cualquier lugar en que haya servicios de teléfonos celulares de la compañia Sprint, y en este momento Kindle no puede funcionar en paises fuera del EU. Su peso es de sólo 300 gramos y la batería puede durar hasta 30 horas. El precio de lanzamiento es de US$399, y cada título de libro se vende en unos US$10.
Hasta aqui el copy-paste.
Posiblemente cuando cobre popularidad el precio bajará. El acervo de libros digitales se incrementará y estará al alcance incluso de la clase media. El Kindle goza de algunas virtudes sobre el libro que conocemos. Desde el poder acomodar el tipo y tamaño de letra a nuestro antojo (o anteojo) hasta tener una biblioteca considerable en cuestión de minutos. Los creadores de este proyecto han sugerido a los autores que deseen participar, que ellos mismos pongan precio a su libro obteniendo regalías del 35%. Los autores ganan, los lectores ganan. Al parecer todos ganaron menos yo....
¿Habremos llegado a una nueva revolución como la de la imprenta de Gutemberg? (En la que mi nombre no aparecerá ) El trabajo de aquellos artistas medievales llamados copistas terminó con el invento del alemán. Los que se negaron a aceptar la imprenta se extinguieron al poco tiempo. La lectura tuvo una revolución que nunca antes se había visto. Lo mismo hemos visto que ocurre con el disco compacto, el i-pod, el cine sonoro y la fotografía digital. Al parecer aqui los afectados son (al igual que las disqueras en el controvertido y revolucionario caso de In Rainbows de Radiohead) las editoriales y las imprentas. Ni modo. Veremos seguramente los mismos problemas de siempre; piratería, fraudes, plagios y todo lo correspondiente a la era del internet (tal vez nos hartemos de cerrar pop-ups en medio de nuestras lecturas).
Nos toca vivir nuestra propia era en la que el coleccionista de libros sea tal vez el tipo necio que sigue fumando en los pubs de Irlanda. ¿Que los que sigan comprando libros solo lo harán por el fetiche de poseer una biblioteca? eso no nos importa. Lo que no podemos negar es que hemos llegado a una nueva era en la forma de difundir la literatura. Donde nos damos cuenta de que mucho de lo que consideramos arraigado y tradicional era simplemente un medio de obtener otra cosa, en este caso solo cultura. Pongamos atención en lo que se avecina.
Nos vemos luego
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